Cliente | Privado
Equipo | arquitectura latent




La Casa Lledó es una oportunidad para repensar de forma contemporánea y desde la práctica política (de la arquitectura) la famosa frase de Mies “menos es más”.
Los puntos de partida del proyecto eran, por un lado, una vivienda entre medianeras muy estrecha y con importantes patologías y, por otro, un cliente con un presupuesto y un programa de necesidades muy reducido.
Desde el punto de vista práctico, el reto pasaba por conseguir una propuesta que técnica y económicamente fuera viable. En este sentido, se plantea una intervención con una doble intencionalidad:
Definido el nuevo ámbito, se ubican las zonas húmedas como los únicos elementos rígidos en el interior de la vivienda y se añade un pórtico en el exterior que rigidiza la nueva fachada y funciona como protector solar. El esquema funcional plantea la cocina como un espacio de unión entre la zona de día y la de noche así como entre el interior y el exterior de la casa.
La Casa Lledó es una oportunidad para repensar de forma contemporánea y desde la práctica política (de la arquitectura) la famosa frase de Mies “menos es más”.
Los puntos de partida del proyecto eran, por un lado, una vivienda entre medianeras muy estrecha y con importantes patologías y, por otro, un cliente con un presupuesto y un programa de necesidades muy reducido.
Desde el punto de vista práctico, el reto pasaba por conseguir una propuesta que técnica y económicamente fuera viable. En este sentido, se plantea una intervención con una doble intencionalidad:
Definido el nuevo ámbito, se ubican las zonas húmedas como los únicos elementos rígidos en el interior de la vivienda y se añade un pórtico en el exterior que rigidiza la nueva fachada y funciona como protector solar. El esquema funcional plantea la cocina como un espacio de unión entre la zona de día y la de noche así como entre el interior y el exterior de la casa.